
¿Tienes frio? Ven, acurrúcate, me sobra un trocito de manta. Tal vez esta noche sea muy larga. ¿Sabes? Hoy, por mi cabeza rondan mil cosas y la verdad, tampoco tuve un buen día.
¿Tú cómo estás? Que pregunta más tonta verdad. Seguro que tu día a día no dista mucho del mío. Es curioso, ¿nunca te has planteado que podría pasar si…
¿Tú cómo estás? Que pregunta más tonta verdad. Seguro que tu día a día no dista mucho del mío. Es curioso, ¿nunca te has planteado que podría pasar si…
¡VAYA!
Perdón, uff. Entraste en mi Blogg de forma tan silenciosa que… Lo siento, me asusté un poco.
Pero pasa, no te quedes ahí, sabes que siempre tengo un huequecito para ti en mi cristal.
Perdona el desastre, la verdad es que está todo un poco manga por hombro y últimamente no hago mucha limpieza.
¿Te apetece un café?
Andaba por aquí, charlando un ratillo con mi propia sombra. Ya sabes, entre tú y yo, hace tiempo que no hablamos y no sé, me preocupa. Pero bueno…
No te he preguntado. ¿Cómo estás? Por cierto, ¿Me dijiste que lo querías solo, o con leche? Perdona, no sé donde tengo la cabeza.
Mira, se me ocurre una idea, ¿qué te parece si el sueño de hoy lo escribimos juntos? Ya que estás aquí.
Sí, créeme, tienes mucha razón, hay tantas cosas por las que soñar. A mí se me ocurren más de mil motivos, bueno quizás alguno menos, aunque si me esfuerzo un poco…
…
En fin, ya habrás descubierto que esta entrada es para ti. Que menos que un café en mi pequeño rincón después de tantas visitas como me has hecho. Por cierto, muchas gracias por sonreír.
Y ahora, ¿te apetece soñar?