-¿De qué color es la tristeza? Preguntó la estrella al cerezo. - Es del color que toma el mar al acostarse el sol en su regazo. Un color azul oscuro, salvaje. -¿De qué color son los sueños? -Los sueños son del color del crepúsculo. -¿De qué color es la alegría? -Del color del mediodía, mi pequeña estrella. -¿Y la soledad? -La soledad es de color violeta. -¿Y el cariño? Olvidaba preguntarte de qué color es el cariño. -Del color de los ojos de Dios. Respondió el árbol. -¿De qué color es el amor? -Del color de la luna cuando hay luna llena.
Tristemente hoy concluí una micro-tesis. Por desgracia el llamado “brain drain” no solo lo sufren los continentes, al parecer es un mal muy común entre los contenidos.