
Ya, tienes razón…
Pero… ¿A dónde vas tan sería?
Claro, debes estar muy agobiada…
Oye, ¿y de qué sabor tienes hoy la cara?
Que por qué.
¡¡Me apetece darte un buen beso en la mejilla!!
¡Mira! es más dulce de lo que yo pensaba…
No quiero entretenerte más, anda ¡corre, corre! No vayas a llegar tarde.
Por cierto, gracias por sonreír.